El arte de la novela. La novela autobiográfica. 5 de mayo de 2026

Antagonía, Luis Goytisolo

Ignacio Echevarría





Antagonía es una novela que nadie o muy poca gente ha leído. Las razones son bastante comprensibles por el hecho de haber sido publicada en cuatro entregas, entre 1973-1981, distorsionó gravemente su recepción. 

Luis Goytisolo irrumpió en 1958 con Las afueras en la escena literaria y ganó el primer premio de narrativa breve de la editorial Seix Barral. A finales de los 50 cayó víctima de una redada política y estuvo preso en una celda de castigo, en Carabanchel, con 27 años. Allí concibió todo el plan de una novela ambiciosa que es Antagonía. Empezó en el año 60 y tardaría 21 años en acabarla. En el marasmo de tener que escribirla, optó por ponerse pequeñas metas y así, publicarla por entregas en cuatro partes. La primera, Recuento, se publicó en 1973 en México, debido a la censura. La segunda, Los verdes de mayo hasta el mar, en 1976; La cólera de Aquiles, en 1979 y Teoría del conocimiento, en 1981. Son cuatro partes muy distintas entre sí, que fueron leídas como novelas independientes. Y fueron leídas mal por la crítica porque es difícil entender el tejido de cohesión y la intención global de una novela en siete años. Esto creó un problema de transmisión que se eternizó porque las sucesivas ediciones de la novela, siempre la dividían en partes. La novela quedó incomprendida por lecturas circunstanciales y su impacto quedó diluido. No fue hasta 2011 cuando se publicó por primera vez como una sola novela.

Recuento es la historia de un joven barcelonés de la burguesía, que se introduce en los círculos literarios y que ingresa en el PC. En la cárcel tiene una especie de epifanía en la cual toda su vida pasada se ordena en la visión de un proyecto literario. Se publicó en España en el 75, el año de la muerte de Franco, pero no tuvo demasiado impacto. Yo crecí en un entorno parecido al que describe en Recuento. Leyendo esos libros, el escenario de Barcelona y los propios personajes me resultaban muy familiares. Viví un entorno cultural y social muy parecido al de los hermanos Goytisolo. Leí la novela en 1982 y quedé fascinado por su capacidad para ilustrar todo un sector ideológico de aquella época. La obra tocaba teclas de mi memoria personal. Este proceso de identificación me hizo admirar la obra y decidí hacer la tesis sobre Antagonía.

Luis Goytisolo es un auténtico virtuoso de la captación sonora de las ideologías y de las clases sociales. Antagonía es una novela recapitulatoria; una liquidación de lo que había sido la estética del franquismo. Pero, además, Antagonía es una novela sobre la escritura y sobre la creación literaria, sobre sus efectos en el escritor y en el lector. Tiene 1300 páginas, contiene cuatro novelas y el prodigio es que está construida con todo un sistema muy sutil de referencias subliminales que hacen que todos los elementos estén coordinados sin parecerlo. La estructura está hecha en función del número 9; un número con singularidad simbólica. Es una de las grandes novelas comparable a las clásicas del siglo pasado y juega con ellas como modelos: Retrato del artista adolescente, de James Joyce, En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust, o El hombre sin atributos, de Robert Musil.

Antagonía propone una de las más exhaustivas, rigurosas y profundas indagaciones que jamás se hayan emprendido sobre la creación literaria, entendida como el ámbito en el que el lenguaje convoca sentidos que comúnmente oculta, de cómo al escribir revelamos cosas que no están dentro de nuestra intención. De esta indagación se desprende una implacable denuncia del poder enmascarador de la palabra, y una radical concepción de la novela y de los presupuestos a partir de los cuales cabe plantearse en la actualidad el ejercicio de este género. La novela contiene, además, una severa impugnación de las retóricas de todo tipo que prosperaron durante el periodo franquista e ilustra espléndidamente las transformaciones de la sociedad española durante la década de los sesenta y setenta.

Es una novela graciosa gracias a un procedimiento que se llama «la parodia impasible», en palabras de Pere Gimferrer, basada no en la caricatura sino en su transcripción fidelísima pero descontextualizada. Sus personajes caen en la parodia y en la estupidez por su discurso sacado de contexto. En Recuento Luis Goytisolo parodia cuatro discursos hegemónicos en la conciencia del personaje; por un lado, el discurso del falangismo y el franquista, del que es heredero; el discurso del nacionalismo español, el del nacionalismo catalán y el discurso del comunismo. Compiten en esta novela de formación por capturar la conciencia del protagonista. Operan en un tinglado de voces que van progresando de modo que el personaje se define por lo que oye. Los discursos activos en la sociedad se funden y estallan en la conciencia de Raúl.

El estilo de Antagonía es espectacular, con periodos de varias páginas, con un despliegue de metáforas a partir de una extensa comparación que amplifica los sentidos de lo que narra.

Empieza Antagonía haciendo el «recuento» de la vida de Raúl Ferrer Gaminde hasta el momento en que apuesta por vivir como escritor. Se sumerge luego en su vida como tal, en sus notas y borradores, en sus sueños y fantasías, en su realidad cotidiana. En contrapunto con ello, se vuelca una mirada distanciada sobre Raúl y su mundo, la mirada de alguien que pertenece en cierto modo a ese mundo pero que lo contempla desde fuera. Para desembocar al final en Teoría del conocimiento, la novela escrita por el propio Raúl, en la que se reconoce, transmutada, la materia narrativa de todo cuanto la precede, constituida ahora en una entidad autónoma.

Este mecanismo de capas, la vida de Raúl, sus notas, Raúl visto desde fuera y la novela que ha escrito, apuntan a que leamos la última parte como una novela de la que estamos en condiciones de descifrar muchas de sus claves.

El mecanismo de la creación opera con el material personal y biográfico. Esta es una novela cuyo tema es precisamente cómo la escritura, de algún modo, recurre fatalmente a todo el sistema de connotaciones de las palabras en su propia. Toda autobiografía es la propia novela de la memoria de quien la escribe, es una construcción narrativa, una selección de datos infinitos. Hay un elemento novelístico siempre. Uno siempre escribe sobre sí mismo. 






 




















Comentarios

Entradas populares de este blog

Los niños tontos (2). Sobre los cuentos

"En memoria de Paulina". Un cuento de Bioy Casares

SOLENOIDE, la novela traslúcida

Mi hermana Elba y los altillos de Brumal. De los límites difusos

"El indulto", un cuento de Emilia Pardo Bazán