Aquellas "chica raras"
Carmen Martín Gaite es representante de una generación de escritoras, en el seno de la “Generación del 50” o “Generación del medio siglo”, que ofrecieron una nueva perspectiva de la vida y de la sociedad con una visión del mundo a través de los ojos de las mujeres. El punto de partida fue la concesión del premio Nadal, en 1944, a Carmen Laforet por su obra Nada, pero otras mujeres lograron este galardón, quizás el más importante de la posguerra española, consagrando una tradición novelística femenina: Elena Quiroga ( Viento del Norte, 1950), Dolores Medio ( Nosotros los Rivero, 1952), Luisa Forellad (Siempre en capilla, 1953), Carmen Martín Gaite (Entre visillos, 1957) y Ana María Matute (Primera memoria, 1959). Las obras de esta generación de narradoras son novelas comprometidas, novelas testimonio y reflejo de un momento histórico concreto y se convierten, muchas de ellas, en instrumento de denuncia social. La consolidación de C...