lunes, 5 de diciembre de 2016

Escribir es conversar




Carmen Martín Gaite
Escribir es conversar. Es un sucedáneo de la conversación. Quien escribe lo hace 
porque no encuentra un interlocutor, alguien con quien poder hablar bien, con pausa, 
con tiempo, con plazo narrativo.”1

Se trata de seducir al receptor con la palabraEl punto de partida es la soledad del narrador, convertido en interlocutor de sí mismo primero, en busca de un destinatario espejo que comparta una misma actitud ante el lenguaje, como aquel capaz de interpretar el texto de manera análoga a la del autor que lo generó. 
Y el narrador inicia esa búsqueda creando emoción en el interlocutor, haciéndolo único, sentir que es él el elegido. Busca la complicidad con el lector, más que su asentimiento. Lo arma, lo dota de contenido y de función, lo hace único y necesario. 
Para tal fin, el narrador se erige en una especie de “encantador”.




1 Entrevista “A Fondo” para RTVE de Joaquín Soler Serrano a C. Martín Gaite. 1980.