lunes, 1 de junio de 2015

Los peces de DFW. Discurso de graduación 2015


Bona tarda a tothom: famílies, alumnes, amics i companys.


“Había una vez dos peces jóvenes que iban nadando y se encontraron por casualidad con un pez mayor que nadaba en dirección contraria: el pez mayor los saludó con la cabeza y les dijo: “Buenos días, chicos. ¿Cómo está el agua?”
Los dos peces jóvenes siguieron nadando un trecho: por fin, uno de ellos miró al otro y le dijo:
“¿Qué demonios es el agua?”

Es tradición empezar estos discursos con una pequeña historia didáctica. Yo he elegido la que dirigió el escritor David Foster Wallace a los alumnos de Humanidades en el día de su graduación. El mensaje es que las realidades más obvias e importantes, SON a menudo las más difíciles de ver y de explicar. Luego hablaremos del AGUA, pero ya avanzo que el pez mayor no soy yo.

Hoy toca celebrar,  y la fiesta de esta tarde… es la de todos.
Es difícil para mí expresar todas las ideas que ha generado esta promoción, sobre todo, este último año.
La idea, por ejemplo, de que llegamos juntos al centro, hace ya seis años. Nuestra sorpresa, la de los profes, profesores ya con un recorrido y con muchos alumnos en el camino, cuando nos dimos cuenta del talento, de la calidad de los textos, de la voluntad de estudio, la energía que se concentraba en aquellos grupos de 1º ESO.
Fue como recobrar la ilusión por el oficio. Se habla mucho de las vacaciones del profesor, de la entrega, del estrés, del aguante, de la pérdida de autoridad, de la indiferencia como respuesta en el mejor de los casos, de la  infinita paciencia…
Muchas veces nos invade la sensación de que el esfuerzo es inútil. Parece un fantasma que de tanto en tanto se nos aparece y nos hace pisar con miedo e incertidumbre. Pero siempre se desvanece, siempre compensa de alguna manera aquel día en que te escuchan, asienten, preguntan y te miran de nuevo.

Este ha sido para vosotros un curso muy duro, muy estresante. La presión, la ansiedad ha jugado algunas malas pasadas. Y la competitividad, la desilusión, los nervios,.. Por momentos, algunos no conseguíais la tranquilidad necesaria para el estudio. Y los suspensos los habéis vivido como una derrota. 

Y en los duros momentos, la soberbia adolescente se ha paseado por las clases. Ah, los peces. Dice Foster Wallace que los enemigos del agua son la inconsciencia, la competitividad, la frustración, la adoración de uno mismo,…

Algunos han estado perdidos, sin saber qué les deparará el próximo año escolar. En marzo, Guillem y Jiaquiang ganaron el segundo premio de la UPF a los mejores TR del Bachillerato. Nos sentimos muy orgullosos de ellos.
También han flojeado algunos de los alumnos de la excelencia: también les ha llegado el  cansancio y la presión.

Los tímidos como yo preferimos a los alumnos que pasan sin hacer ruido, los que no llaman la atención, con sus notas normales, con sus silencios y sus posturas transparentes. Jugamos con una ventaja: como no hablamos, observamos y escuchamos con más claridad el mundo que nos rodea. Una pega: ese pasar sin hacer ruido, como seres transparentes nos hace perder alguna oportunidad, seguro.

También es la fiesta hoy de las familias. Quiero hablaros de mis encuentros con ellos, con vuestros padres, para compartir aquellos detalles que pasan como un soplo, apenas percibidos por los profesores pero que para vosotros, en cada familia son tan importantes, y pesan tanto.Cada hijo es único y en ellos medimos nuestros aciertos o fracasos. Hoy es vuestra fiesta porque por fin salen ahí fuera, salen al agua.

Ah, los peces… ¿Qué diablos era el agua?
El agua es la vida real, pero vivida con libertad consciente, libertad para decidir por vosotros mismos.

Bueno, la historia de los peces termina con estas palabras:

Es acerca de los valores que implica la real educación, que no tiene nada que ver con el acumular conocimiento y sí con la simple atención, atención a lo que es real y esencial, tan oculto en plena vista a nuestro alrededor, todo el tiempo, que tenemos que estar constantemente recordándonos a nosotros mismos, una y otra vez: Esto es agua.                         

Moltes gràcies!