Una conversación entre Javier Cercas y Miquel Barceló
Con motivo del 50 aniversario del diario El país se celebró ayer, 5 de mayo, un encuentro en Barcelona entre el escritor Javier Cercas y el artista Miquel Barceló.
Ambos creadores trataron sobre temas como el papel del periodismo serio en momentos de incertidumbre como el actual, por el poder manipulador de las mentiras o por el avance de la ultraderecha. Javier Cercas afirmó que ahora los periódicos son más necesarios que nunca, que la mentira es el principal poder de control de los gobiernos, que hoy funciona y se difunde mejor, y por eso la verdad es más necesaria. Señaló una diferencia entre mentiras: si bien las mentiras puras no se creen, las híbridas son las peligrosas, aquellas que tienen un punto o cierta dosis de verdad.
“La mentira tiene una capacidad de
difundirse mucho más fuerte que nunca. La verdad es más necesaria que nunca. Me
fío más de El país, de Le Monde o The New York Times que
de cualquier cosa que me llega por internet”.
Pero lo más interesante fueron las
reflexiones acerca del arte y de la literatura, desde el papel del público o el
libro como objeto, hasta el placer de la lectura. Para Miquel Barceló “las
noticias son pura literatura cuando ha pasado el tiempo”, incluso los años.
Evocó una imagen muy potente cuando confesó que todavía lee la prensa en papel
y que los pintores usan los periódicos en la cubeta de pinturas cuando están
trabajando en un lienzo. Entonces lee diarios de hace diez años, puestos en el
paquete de pigmentos y piensa que son pura literatura cuando ha pasado el
tiempo y ya no hablan del presente.
“Cuando toco el papel, dibujo
encima; cuando estoy con la versión digital, me guardo fotos sobre las que
después trabajaré”
Otra imagen que apuntó Barceló es la
de un diario como una polifonía de voces, voces que se echan de menos cuando,
por el paso del tiempo, ya no aparecen en el periódico.
En cuanto al libro como objeto,
Javier Cercas recordó una cita de Umberto Eco que más o menos dice que el libro
es como la ropa, que no se puede mejorar. Se entendió muy bien aunque la frase
exacta es:
“El libro es como la cuchara, el martillo, la rueda, las tijeras. Una vez que se han inventado, no se puede hacer nada mejor. El libro ha superado la prueba del tiempo... Quizá evolucionen sus componentes, quizá sus páginas dejen de ser de papel, pero seguirá siendo lo que es.”
La afirmación, compartida tanto por
Cercas como por Miquel Barceló, apunta al libro físico como la mejor opción
para la lectura, a pesar de los avances tecnológicos.
Para
Javier Cercas, la literatura es, antes que nada, un placer, pero además es
también una forma de conocimiento. Y sobre el papel del público en sus propias
creaciones, Miquel Barceló dice que no imagina el destinatario de sus obras:
“Yo nunca pienso en mi público, ni por su nivel social ni por su edad”.
Cercas al respecto piensa en un
único lector, “que soy yo”:
“Yo no pienso ni en los jóvenes ni
en los mayores. El público no existe, existen los lectores y sin los lectores
no hay literatura”.

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