martes, 21 de marzo de 2017

E.L. Doctorow, La gran marcha


Novelas del siglo XXI
CCCB                              
E.L. Doctorow
La gran marcha (2006)



La primera reflexión de D. Sam Abrams, especialista en novela americana, tiene que ver con el tiempo. Y es que hablar de novelas del siglo XXI cuando el siglo no ha alcanzado apenas la mayoría de edad, puede parecer una osadía porque nos falta la perspectiva que eleva una obra literaria a la categoría de clásico.


Edgar Lawrence Doctorow (1931-2015) es un autor cuyo centro es la novela, con una concepción original del género. Pertenece a una generación de escritores renovadores de la narrativa norteamericana. Más discreto que otros miembros de su generación (Roth, Pynchon, Updike,..), a Doctorow le interesa sobre todo el reto de la literatura. Para él, la novela debe ser actual, contemporánea, moderna; sí, pero no rupturista, no debe cortar con la tradición literaria. Su temática es, además, la sociedad americana diseccionada a través de su historia. Escribe La gran marcha entre el año 2000 y el 2005. Su gestación coincide por tanto con un momento convulso de la historia, los atentados del 11-S.
Toda novela histórica, apunta Sam Abrams, debe permitir una lectura contemporánea. Técnicamente, esta explica unos hechos muy concretos de 1864, la campaña del general William T. Sherman para derrotar al ejército confederado, en un avance de más de 60.000 hombres a los que se unían miles de esclavos liberados. Es el ejército como organismo vivo. La guerra nos muestra lo peor de lo que es capaz el ser humano.
No hay en esta historia un solo protagonista, ni el propio Sherman lo es. Estamos frente a una novela coral. La historia ya no se hace sobre una gran celebridad. Doctorow cambia el sentido de la ficción histórica en Estados Unidos. Cada vida que se narra es una micro-historia que se va entretejiendo con otras para lograr una unidad. La columna va avanzando y acumula gente de todo tipo y condición. La guerra cambia la vida de las personas, que deben volver a empezar y adaptarse a una nueva existencia. La guerra destruye a su paso, pero genera nuevas expectativas.

E.L. Doctorow
En cuanto a la técnica y el estilo, la novela carece de un argumento. El estilo es ágil y la prosa muy trabajada. El tiempo narrativo abarca apenas cuatro meses,de mayo a septiembre, por lo que el ritmo es rápido para narrar las situaciones límites. En la textura de la novela domina la naturalidad. El narrador no prejuzga, solo muestra, narra y es el lector quien debe posicionarse.

La gran marcha es un canto a la condición humana, a la superación de la adversidad. La guerra se erige como la monumentalidad del desastre humano, la rabia masificada e inconsciente. Para el general la guerra es el fin y el medio en sí misma; para la joven esclava liberada, Pearl, le supone el drama de qué hacer con la libertad recién conseguida, debe forjarse una nueva vida.