martes, 28 de julio de 2015

Del tránsito entre siglos (2)

Cerrando el siglo XX

Algunos de los escritores más importantes del siglo pasado habían nacido en el XIX. Veamos el ejemplo de André Gide, (1869-1951).  En 1895 publica Paludes, obra que es a la vez una sátira del Simbolismo etéreo y del Romanticismo, ya muy agotado en sus propios excesos. En sus Diarios proclama contundente: “Es hora de salir del siglo XIX”. Y para dejar atrás el siglo, Gide aplica un precepto suyo: con materiales antiguos haremos obras modernas, con figuras literarias antiguas fabricaremos obras nuevas.
Y para una visión circular del siglo XX, veamos ahora el ejemplo de Italo Calvino, muerto en 1985, de manera súbita, una semana antes de dictar en Harvard un ciclo de conferencias sobre los valores que él consideraba que la literatura del milenio debía preservar. Así, un breve ensayo titulado Seis propuestas para el próximo milenio se ha convertido en su testamento literario y en un libro extraordinario, si lo leemos ahora, treinta años después. 
Ante el desarrollo de las ya no tan nuevas tecnologías y la sociedad de la globalización, Calvino propuso un plan para salvar la literatura: “Mi fe en el futuro de la literatura consiste en saber que hay cosas que solo la literatura, con sus medios específicos, puede dar”.

1. Levedad. “He tratado de quitar peso a las figuras humanas, sustraer peso al lenguaje. Hay que despegar la palabra de su significado.” Recurre a la idea de ligereza. Si nuestra manera de escribir solo se preocupa de representar el mundo tal y como es, entonces este es opaco, denso, pesado. 
2. Rapidez. Es un rasgo del mundo cibernético en el que nos movemos. Lamentamos siempre la falta de tiempo, pero la velocidad puede ser una clave.
3. Exactitud. Siempre hemos definido el estilo como el anhelo de precisión verbal, hallar la palabra precisa, el orden exacto, la clave perfecta que consiga transcribir la idea en lenguaje y el control de la escritura.
4. Visibilidad. La imagen se convierte en el lenguaje universal, el universo es ahora audiovisual. Aquello que no se ve, carece de existencia.

5. Multiplicidad. En las voces, en los lenguajes, multiplicidad de temas, para asir todo lo inabarcable.
6. Consistencia: (Propuesta apenas formulada) Método para desvelar el sentido oculto del devenir de los acontecimientos, consistencia de imágenes para evocar belleza, relación sólida de imágenes.