miércoles, 24 de junio de 2015

La vida irrelevante. CCCB 9. Italo Svevo. La conciencia de Zeno

Última lección.  “El Arte de la novela europea s. XX. 2”

   Hemos llegado al final del curso y pienso que también al final del círculo del siglo XX. Jordi Llovet nos da las gracias y anuncia que volveremos al siglo de las novelas extraordinarias con un nuevo programa. “Al fin, (dice citando al propio Raffaele Pinto, la literatura es como el pan.”

   Nacido en Trieste en 1861, Italo Svevo, pseudónimo de Ettore Schmitz, había publicado ya dos novelas, Una vida (1892) y Senilidad (1898), antes de alcanzar el reconocimiento y la fama. Su obra es silenciada tal vez por las imperfecciones en el uso del italiano con rasgos del dialecto triestino. Se le acusa de no saber escribir correctamente.

    Con La conciencia de Zeno (1925) alcanzó el reconocimiento primero en Europa (gracias al propio Joyce, quien fue su profesor), y más tarde en Italia de la mano de Eugenio Montale. La novela es el relato de la propia vida de Zeno porque el médico se lo ha pedido. Todo el texto debe leerse como una confesión que un enfermo le hace a su médico para demostrarle que no está tan enfermo. La narración biográfica como mecanismo de defensa. Pero bajo la aparente irrelevancia de los episodios narrados, de la vida gris y ociosa del hombre burgués, late la conciencia infeliz de Zeno Cosini. La enfermedad es el descontento interior.

   Pero volvamos a la cuestión del estilo, del estilo como anhelo de precisión verbal. Svevo sale del ámbito lingüístico y entra en el ámbito filosófico o psicológico existencial. Su elección literaria fue el italiano frente al alemán. Es un discurso que no tendría sentido de no estar pensado en términos psicoanalíticos. Habla de la censura interior, de la conciencia moral, la del inconsciente. Y se defiende de las acusaciones de escribir en un italiano contaminado del dialecto triestino apelando a esa censura interior : “Mentimos con cada palabra que decimos en toscano”.