viernes, 24 de abril de 2015

Con un saco de nueces. CCCB 6. Günter Grass. El tambor de hojalata.

Martes, 21 de abril.  “El Arte de la novela europea s. XX. 2”

“Con un saco de nueces
Quiero que me entierren,
Y con dientes novísimos.
Si se oye crujir
Allá donde yo esté
Se podrá suponer:
“es él, aún es él”


Günter Grass murió hace una semana y un día a los 87 años. Con este poema epitafio manifiesta su voluntad de ser oído, de hacer ruido más allá de la muerte.

Se dio a conocer en 1957 con El tambor de hojalata. Dice Marisa Siguán que se trata de una novela espléndida, una novela picaresca moderna. Y es que su protagonista, Oskar Matzerath, narra su vida y con ella la historia reciente de Alemania, desde principios de siglo hasta los años cincuenta. Y lo hace desde una institución psiquiátrica, con un estilo donde lo grotesco funciona como instrumento moderno.
Oskar ha decidido dejar de crecer a los tres años como protesta por el mundo adulto. Será el tambor de hojalata lo que le permita mantener cierta distancia y desprenderse de prejuicios para abordar la sexualidad o la muerte. La novela se construye en dos arcos temporales: el presente del narrador en los años cincuenta, con su vida cotidiana y el pasado, desde la concepción de su madre, con la figura de su abuela materna: Empiezo mucho antes que yo.

El protagonista se formula preguntas para encontrar el sentido de la vida. Es un superviviente y el tambor le sirve para expresarse como un acto de protesta. También le sirve de refugio porque a pesar de que hacia afuera no crece, sí evoluciona hacia dentro.

Destaca Marisa Siguán la escena extraña de la taberna de la cebolla, donde no se sirve comida sino que solo se cortan cebollas. Retrata la incapacidad para manifestar el dolor. Cada cliente, con su tabla y su cuchillo, llora con las cebollas lo que no se puede llorar sin ellas: “La lágrima esférica y humana.” 

Oskar narra a golpes de tambor. Toca contra el paso del tiempo. Es el tambor el que crea, narra, hace presente las escenas, hace presente el pasado para que no se olvide.