miércoles, 1 de abril de 2015

CCCB 3. Iris Murdoch El mar, el mar

Martes, 31 de marzo.  “El Arte de la novela europea s. XX. 2”

El mar resplandece bajo el suave sol de mayo. Leo este arranque desde un lugar del aula muy inusual, la fila dos. Y es que, en estos días extraños, previos a la semana santa, la sala está medio completa. Hoy, con el recién estrenado horario de verano, asisto a la lectura de otra novela extraordinaria: The sea, the sea.
¡Buenas tardes…! Y el silencio. ¿Por qué las novelas de Iris Murdoch causan adicción y provocan una lectura compulsiva? Se le nota a Andreu Jaume emoción y cierto énfasis al hablar de esta novelista de quien se confiesa admirador absoluto. Intenta ser contundente al afirmar que IM construye una teoría de la novela ejemplar, con cierta responsabilidad moral.

El mar, el mar arranca con la lentitud del mar suntuoso al romper contra las rocas. El famoso dramaturgo Charles Arrowby se ha retirado para escribir sus memorias. Ya en los primeros párrafos, aparece una dosis de intriga al percibir una presencia que se irá materializando en el devenir de la obra. A la multitud de personajes cabe añadir la casa y la presencia eterna del mar, como metáfora de lo espiritual.

Las claves de esta novela son el teatro, el enamoramiento y la obsesión por el primer amor, inocente y platónico. Y es que Charles Arrowby viene a ser un trasunto de Próspero en La tempestad, de Shakespeare, por su incapacidad para ver o escuchar a los demás. Hay un aprendizaje moral en las novelas de Iris Murdoch, una experiencia solo humana que constituye un ejemplo de averiguación íntima.
Las emociones humanas habitan en lo hondo o en la cima; en la zona i
ntermedia, solo se representan