martes, 23 de diciembre de 2014

CCCB Lecturas sobre Shakespeare (7) El legado

                                                       Miércoles, 17 de diciembre 2014


Ha entrado Andreu Jaume. Estamos de nuevo en el Aula 1, la sala de origen. ¡Ay!, camisa blanca con americana de rayas blancas sobre fondo negro. Como en un ritual no pactado, tras un amago de tos, poco a poco se hace el silencio. Buenas tardes. Hemos llegado a la última sesión y el ponente da las gracias al público por su asistencia. Es casi un acto de disidencia, de valentía, dice, el sacar tiempo de nuestras ajetreadas vidas para dedicarlo al acto de pensar, a volver a las cosas esenciales. Y el tono va creciendo en intensidad cuando dice con voz grave:

“El pensamiento es más vulnerable que la libertad. 
El arte es la forma más alta de atención al mundo.”

Nos avanza entonces que nos ha traído un regalo de navidad: una reflexión sobre la importancia de las Humanidades, pero lo deja para el final.

Y comienza una disertación sobre el legado del autor inglés, a partir de su contemporáneo, Ben Jonson, pasando por el Romanticismo, período donde creció un proceso de extrañamiento que revolucionó la conciencia humana, hasta el siglo XX. El ponente desgrana las influencias del autor sobre la poesía, el teatro y también la novela: Wilde, Eliot, James, Proust, Melville, Joyce, Auden, Coeetze, Roth, Bolaño,…y en nuestros días, nos habla de un autor, Gonzalo Torné, cuyas novelas nos recomienda Hilos de sangre, Divorcio en el aire.


Y se cierra el ciclo de lecturas sobre Shakespeare con la lectura de un fragmento del discurso, publicado recientemente, de David Foster Wallace, que leyó ante una promoción de graduados en Humanidades: Esto es agua. Random House. Se trata de una honda reflexión sobre los actos humanos, sobre el acto de pensar, distinto del acto de opinar y distinto del acto de hablar. Pensar es algo más complejo, un acto de mayor responsabilidad.

Es acerca de los valores que implica la real educación, que no tiene nada que ver con el acumular conocimiento y sí con la simple atención, atención a lo que es real y esencial, tan oculto en plena vista a nuestro alrededor, todo el tiempo, que tenemos que estar constantemente recordándonos a nosotros mismos, una y otra vez: Esto es agua. Esto es agua. Esto es agua.
DFW

Cuando ustedes vuelvan a Shakespeare, verán que es una invitación a pensar. Ese debe ser el sentido final de toda disciplina artística.
Aplausos.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Generación SUBWAY


o el tiempo del desconcierto 

Muchas veces concibo el momento que nos ha tocado vivir como el tiempo del desconcierto, detenidos en una evolución tecnológica permanente, que no frena nunca, pero nos mantiene alerta en la incertidumbre. Vivimos entre dos siglos y todas las certezas que hicimos nuestras en una suerte de adscripción cultural más o menos firme han caído en el siglo XXI. Nuestra identidad cultural casi se quedó allí, pero no nos resistimos a reinventarla para este nuevo tiempo ni a volver a ella cuantas veces nos sea necesaria. Y es en ese devenir tecnológico donde la escritura se nos hace imprescindible.
En la ciudad somos seres en tránsito y en permanente búsqueda. Habitar en la ciudad es desplazarse. «Somos deslizamiento», decía un poeta. Vivimos la itinerancia constante como metáfora del lapso de tiempo necesario para que algo cambie. Y es en el tránsito, en la conjunción de ambos planos, el real y el literario, donde la utopía es la captación del instante. Es el sueño del arte, un momento de epifanía, de revelación.

«Entropía»[1] es un cuento metaliterario que narra las consecuencias que conlleva la confusión de vivir el mundo literariamente. Los lindes entre la ficción y lo real se muestran difusos para el protagonista. Y cobra relevancia el trayecto, porque es en un recorrido en metro, justo en la estación de enlace, cuando tiene lugar el encuentro de personajes y el paso de lo real a lo literario. Los personajes intercambian también sus roles: la narradora queda atrapada en las redes de la ficción y se convierte en personaje literario.




Editorial Playa de Ákaba
[1] Medida de la incertidumbre ante un conjunto de mensajes. Medida del desorden de un sistema.



CCCB Lecturas sobre Shakespeare (6): The Winter´s Tale

Miércoles, 10 de diciembre 2014. 

Nuevo espacio, blanco aséptico y demasiada luz. Se hace el silencio.
Buenas tardes. Hoy terminamos con un cuento, con una fábula. El propio Andreu Jaume ha mirado hacia los focos (excesivos) al entrar y ha arrugado la nariz. Cuento de invierno (1611) corresponde a la denominación de “romances”, creada para aislar una serie de obras muy singulares, del último periodo creativo de Shakespeare. Es un híbrido entre comedia, tragedia y alegoría. Es también una fábula y una aproximación al mito. Pero es ante todo la muestra del estilo tardío, el estilo intenso que coincide con el final de su vida.

Apunta el profesor que la obra contiene muchas referencias al trasfondo político de la época (reinado de Jacobo I), pero que debemos acercarnos a Cuento de invierno con inocencia, para tratar de encontrar nuestra lectura. Es una historia fantástica para ser contada alrededor del fuego, en invierno. Es un cuento de muertos, de reencuentros, de amor, de celos con elementos trágicos y con ecos de la comedia pastoril. Pero de nuevo Shakespeare va más allá y revela, implicaciones psicológicas sobre la condición humana.
Vuelve el juego de parejas, de dobles y vuelven los celos: Leontes, rey de Sicilia casado con Hermione, sospecha que su amigo Polixenes le ha traicinado y que es suyo el hijo que espera su esposa. El rey ordena a Camilo asesinar a Polixenes, pero este se niega, se resiste a cumplir esta orden y abandona la corte. El bien puede funcionar como acto de gracia. Leontes ordena separar a Hermione de su hijo Mamilio, el heredero, y condena a la madre a ser encarcelada por alta traición. En prisión nace una niña a la que el rey repudia y es abandonada.
Los celos han desencadenado la tragedia: las muertes de Mamilio, el hijo de los reyes y después de la propia reina, Hermione. Pero la trama pasa entonces por otras vicisitudes que la convierten en una comedia pastoril para terminar en una comedia de reencuentros, de arrepentimientos.

A partir del acto IV, con el parlamento del tiempo, que cumple la función narrativa de hacer avanzar la obra: “Yo soy el Tiempo”, Shakespeare nos deja su interpretación de la trascendencia y sus reflexiones sobre el comportamiento humano, sobre el arte, la naturaleza y el amor. “Estamos hechos de tiempo, es nuestro medio, es nuestra agua”.
Perdita, la niña abandonada, tiene ya 16 años y vive con un pastor. Conoce en el bosque a Florisel y se enamoran. Son los jóvenes amantes, el principio del mundo, un amor que está descrito con gran belleza.

En el acto V, Paulina (la dama de la reina) custodia una estatua tras una cortina, una obra de arte. Es la escena culminante de la obra. Ante Leontes, la estatua de Hermione presenta su actitud natural pero con los años pasados, más envejecida.

“Tocad música, despertadla. Ya es tiempo. Desciende. Deja de ser de piedra”

En el descenso, la estatua cobra vida gracias al arte, a la música, a la poesía y al teatro. Es la celebración del amor solo humano.
La lectura de Jaume Andreu termina con una reflexión sobre nuestra capacidad para leer y contemplar el arte. Ahí se esconde para Shakespeare la esencia de nuestra condición.  “Somos mucho más que razón. Lo sagrado ha transmutado en poesía, en arte. No hay otros mundos, por eso hemos de aprender a vivir en este”.

Aplausos.


lunes, 8 de diciembre de 2014

Reseña del escritor Jorge Gamero sobre CIUDAD DE SOMBRAS


Ciudad de sombras, de Herminia Meoro

Ciudad de sombras
Herminia Meoro
Barcelona, 1ª edición de 2014
Editorial Playa de Ákaba S.L.
ISBN epub: 978-84-941451-8 -6

         Este extraordinario libro de relatos, seis concretamente, gira en torno a dos ejes muy marcados. Uno es el espacio, Barcelona, y el otro; la muerte, el temor a ella, su vivencia. Los personajes, excepto un taxista llamado Mario compartido en varios cuentos, son distintos para cada uno de ellos pero Herminia Meoro consigue que Barcelona como espacio, y este es uno de los grandes méritos del libro; sea un personaje en si misma, la ciudad como motor creativo. Así, Ciudad de sombras, vivifica Barcelona, especialmente el barrio de l’ Eixample, y siendo un libro lleno de luces narrativas, se convierte de paso, aunque esto quizás solo sea un capricho mío, en un proyecto de gran novela sobre nuestra ciudad. Los personajes se mueven, excepto en Historias del Evelyne,por la Barcelona de este nuevo siglo XXI, y lo hacen en movimiento, ya sea paseando, en coche o, sobe todo, en moto.

http://gamerojorge.blogspot.com.es/2014/12/ciudad-de-sombras-de-herminia-meoro.html

jueves, 4 de diciembre de 2014

CCCB Lecturas sobre Shakespeare (5): The Rape of Lucretia



                                                     
 Miércoles, 3 de diciembre 2014. “¡Qué sublimidad!”

Desde el Mirador del CCCB, la ciudad nos envuelve ya nocturna, y es que hoy nos acoge una sala con paredes de color burdeos, suelo de tarima anaranjado y una disposición del público a modo de platea ante la franja acristalada que rodea todo el espacio. Me siento en primera fila, aunque en uno de los extremos, porque sé que me perderé en estas nubes de azoteas. Pero eso no es todo, lo sublime se presenta doblemente: alguien me pregunta si está libre la silla de mi derecha, levanto la vista y ahí está el chico de la camiseta con su pequeña libreta y una gran sonrisa. A veces la ocasión o la fortuna, la Tiké griega, se presenta sin avisar.

Andreu Jaume llega cargado con maletín de piel y con abrigo holgado. Parece cansado y su voz impulsa un carraspeo que el micrófono amplifica de repente.

¡Qué sublimidad! Hoy nos han elevado junto con la lírica.

Se hace el silencio y el eco de la sala lo recoge. La violación de Lucrecia es el segundo poema narrativo de Shakespeare (el anterior, Venus y Adonis, indaga la cuestión amorosa del canon petrarquista). Aquí  Shakespeare explora, ante todo, la brutalidad del deseo, la destrucción de la que es capaz. Está basado en un texto clásico, los Fasti, de Ovidio, que narran un episodio de la historia de Roma. Los caudillos Tarquino y Colatino hablan y rivalizan sobre la fidelidad de sus esposas. De vuelta a casa, el primero sorprende a su mujer en celebración, mientras que Colatino encuentra a Lucrecia, su bella esposa,  hilando castamente. Tarquino se enamora de Lucrecia, decide dar rienda suelta a su deseo y la viola. Ella avisa a su padre y a su marido, les pide venganza y se suicida.

Pero Shakespeare no se queda con el simplismo de la trama original sino que amplia y adensa la historia a través de la duda y la complejidad de la condición humana. Los personajes entran en conflicto consigo mismos, están dotados de conciencia y dudan de sus propósitos. Tras la violación, Tarquino describe el asco que siente de sí mismo, algo impensable en Ovidio.
De nuevo el silencio, y de pronto, la voz actoral de Andreu Jaume lee (interpreta) una escena descriptiva. Y lo hace en inglés y yo me elevo y me detengo a mirar la luna, que quiere mostrarse sobre una torre de Ciutat vella. Silencios intermitentes. Lucrecia decide al fin poner fin a su vida y pronuncia:

“En cuanto a mí, de mi hado soy la dueña” / “For me, I am the mistress of my fate”

Este verso cifra la modernidad de Shakespeare. Logra crear una nueva luz sobre el sufrimiento humano. Los personajes, como los seres humanos, están hechos de conciencia e incertidumbre.

Muchas gracias.
Aplausos.

martes, 2 de diciembre de 2014

Y nadie puede quitarme de la mente el triste soñar. Hölderlin




El hotel se sitúa de forma perpendicular al muelle. Su fachada es de vidrio reflectante, lo que le permite cambiar de color en función de la hora del día y de la intensidad de la luz que lo envuelve. Así, nos puede resultar agrisado en mañanas despejadas, o ahumado entre la niebla del amanecer y otras veces, bebe del azul metálico del mar, en plena calima.

Tras los primeros momentos de desconcierto y la aplicación del protocolo, el cadáver fue trasladado al Instituto Anatómico Forense para la realización de la autopsia. La policía ha abierto una investigación para aclarar las circunstancias del suceso. En los días posteriores dos testigos son requeridos y firman sendas declaraciones sobre lo acaecido en el hotel el pasado viernes.
En el conjunto arquitectónico, el volumen con forma de vela cuyo exterior refleja el cielo y el Mediterráneo se inserta en otro edificio de baja altura que forma el atrio, un espacio en forma de cubo acristalado con distintos niveles.Desde la terraza del restaurante ubicado en la segunda planta del atrio, se puede observar la ciudad al fondo y la silueta iluminada del paseo marítimo. A la hora del más temprano anochecer era el instante justo en que se encienden las luces que trazan su perfil. A Julia las vistas de la ciudad le resultaron perturbadoras, quizá porque se sentía muy mareada y se acercó demasiado a la línea de la baranda metalizada. Hasta allí subían el sonido de las voces y el tintineo de vasos. Era el bullicio del bar de la playa con el latido de otras vidas. 
Julia llevaba el pelo suelto y vestía un caftán largo en tono salmón con pedrería a juego con el bolso. La luz se hizo más hermosa y siniestra y algo ocurrió de repente cuando todo aquello que había escrito sobre la vida detenida empezaba a interrelacionarse. El golpe seco de una mano en su espalda y el traqueteo de sus tacones sobre las baldosas de la terraza la descolocó y salió precipitada.