martes, 2 de diciembre de 2014

Y nadie puede quitarme de la mente el triste soñar. Hölderlin




El hotel se sitúa de forma perpendicular al muelle. Su fachada es de vidrio reflectante, lo que le permite cambiar de color en función de la hora del día y de la intensidad de la luz que lo envuelve. Así, nos puede resultar agrisado en mañanas despejadas, o ahumado entre la niebla del amanecer y otras veces, bebe del azul metálico del mar, en plena calima.

Tras los primeros momentos de desconcierto y la aplicación del protocolo, el cadáver fue trasladado al Instituto Anatómico Forense para la realización de la autopsia. La policía ha abierto una investigación para aclarar las circunstancias del suceso. En los días posteriores dos testigos son requeridos y firman sendas declaraciones sobre lo acaecido en el hotel el pasado viernes.
En el conjunto arquitectónico, el volumen con forma de vela cuyo exterior refleja el cielo y el Mediterráneo se inserta en otro edificio de baja altura que forma el atrio, un espacio en forma de cubo acristalado con distintos niveles.Desde la terraza del restaurante ubicado en la segunda planta del atrio, se puede observar la ciudad al fondo y la silueta iluminada del paseo marítimo. A la hora del más temprano anochecer era el instante justo en que se encienden las luces que trazan su perfil. A Julia las vistas de la ciudad le resultaron perturbadoras, quizá porque se sentía muy mareada y se acercó demasiado a la línea de la baranda metalizada. Hasta allí subían el sonido de las voces y el tintineo de vasos. Era el bullicio del bar de la playa con el latido de otras vidas. 
Julia llevaba el pelo suelto y vestía un caftán largo en tono salmón con pedrería a juego con el bolso. La luz se hizo más hermosa y siniestra y algo ocurrió de repente cuando todo aquello que había escrito sobre la vida detenida empezaba a interrelacionarse. El golpe seco de una mano en su espalda y el traqueteo de sus tacones sobre las baldosas de la terraza la descolocó y salió precipitada.