sábado, 17 de mayo de 2014

Barcelona es un gran puerto que piensa. Paul Valéry. CCCB (8)

Paul Valéry, Monsieur Teste. CCCB (8)



Martes, 13 de mayo. Entro en una sala apenas habitada. Debe de ser todavía muy temprano. Me siento de nuevo en la silla junto a la columna de piedra y decido que será mi lugar definitivo hasta el final del curso. Me gusta tocarla. Pienso que además me suele ocurrir que decido mi lugar cuando ya he perdido el tiempo probando otros rincones desde los que mirar el mundo.

A cada minuto que se retrasa Jordi Llovet, el runrún en el aula sube de volumen. Hoy es él de nuevo el encargado de la conferencia. Y no es extraño porque suyo es el prólogo de la famosa traducción al catalán de Àlex Susanna, de Monsieur Teste, en una edición de 1980. Ahora entra diligente, con su maletín y sus mejillas sonrosadas. Se demora en colocar meticulosamente el micro, los papeles y la lámpara sobre el escrito. Empieza a hablar y los murmullos se desvanecen como si alguien cerrara una puerta. Llovet habla de presentarse a sí mismo, primer chiste y primeras risas, habla de lo absurdo de la identidad, de las falsas vidas. Somos un gran baile de disfraces. Acelera el ritmo de las frases y se pierde por la ciudad de Barcelona, a la que califica de muy convencional. Explica la anécdota de la visita de Valéry en el mes de mayo del año 1924. Recita casi de memoria la carta de agradecimiento manuscrita que dirigió el poeta a los miembros de l´Ateneu barcelonés.

"Hotel de Oriente | Rambla del Centro, 20-22 | Barcelona || le 26 mai 1924 || Messieurs et chers Camarades, | Je vous adresse à tous mes remerciements les plus profonds pour votre accueil si cordial et si aimable. J'ai trouvé ici une vie intellectuelle dont l'intensité et la diversité m'ont surpris et enchanté. Barcelone est un grand port qui pense... Je n'en vois pas beaucoup d'autres dans le monde! | Je vous serre les mains à tous avec la plus grande gratitude... Au revoir! | Paul Valéry".


Destaca la frase “Barcelone est un grand port qui pensé...” y se lamenta de que en la actualidad la ciudad destaque más como destino turístico que como foco intelectual y de cultura.

Foto de Miki López
Empieza al fin a hablar de Monseur Teste y la describe como un libro que intenta demostrar que Valéry no podía escribir novelas. Nunca cedió a la banalidad de armar una historia, de crear una ficción por donde desfilen personajes. Detestaba los lugares comunes y las frases hechas. Considera a Paul Valéry como un ser intelectualmente muy superior, no tanto quizá como poeta. Cuenta que tras una crisis personal en 1892, que le cambió la vida para siempre, decidió dejar de escribir poesía y dedicarse a levantarse muy muy temprano para escribir estos pensamientos de una lucidez e inteligencia suprema. Monsieur Teste, su alter ego, es un hombre de unos  cuarenta años, que ya no escribe. La perspectiva es la de un joven que lo visita.

Es un esbozo de novela, una novela imposible de un gran intelectual, testigo de la crisis que sufrió la literatura en los años 30-40. El profesor lee algunas de las primeras frases de la obra, en la traducción de Àlex Susanna: “ L´estupidesa no é spas el meu fort. He vist molts individus; he participat en empreses diverses sense que m´agradessin…”

Finalmente, Jordi Llovet habla de la muerte, lo ha hecho varias veces esta tarde. Comenta que Valéry tuvo su gran funeral de estado, con todos los honores, con una solemne guardia de estudiantes, que fue enterrado en Séte, en su cementerio marino con vistas al mar. De repente, Llovet confiesa que le gustaría mucho ser honrado por una guardia de estudiantes en su propio funeral.


Aplausos.